collage-ecoturismo

El ecoturismo cambia la vida de los indígenas

Lo que doce agricultores de maíz y frijol comenzaron como un simple proyecto hoy en día se esta convirtiendo en el futuro para sus descendientes. Este proyecto comenzó hace 16 años, este grupo de agricultores forman parte de la comunidad maya de Cumpon, en el mexicano estado de Quintana Roo, se creó una cooperativa turística para permitir recorridos: un proyecto que comenzó con tan solo una lancha y que ahora está cambiando el destino de la población.

Esta comunidad ha enfocado todos sus esfuerzos en el turismo de naturaleza y cultural. Ofrecen diferentes actividades de entretenimiento en conjunto con la naturaleza, entre ellas paseos en kayak y lancha, recorridos que atraviesan las comunidades indígenas de la zona maya, recorridos a través de los campamentos chicleros donde se puede extraer el chicle de la resina de los árboles. Para finalizar todo este recorrido, se hace algo llamado “paddle surf” por la laguna y se hace para practicar yoga.

Lo que comenzaron en una lancha, hoy en día se ha convertido en un proyecto maravilloso, en el que ahora participan doce socios, quienes se dedicaban al cultivo de maíz, frijol y algunas hortalizas.

Conservación ambiental

En la actualidad, la cooperativa cuenta con 40 empleados directos y brinda apoyo a otras nueve cooperativas de la comunidad que realizan diferentes actividades productivas en los que se mantiene la conservación ambiental. De poco a poco han ido mejorando, se encuentran en una zona natural protegida, es una zona federal, no es tan fácil conseguir los permisos, pero ya tienen siete embarcaciones, 13 kayaks y cuentan con tablas de ‘paddle’ para practicar yoga sobre la laguna.

Apoyo internacional

Uno de los socios de esta pequeña cooperativa, sostiene que la intervención de organismos internacionales es determinante para impulsar el proyecto y llevarlo a un punto que nunca antes se hubiese imaginado. Entre el apoyo internacional que han conseguido se encuentra el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y GEF (Fondo de cooperación multilateral para el medio ambiente Mundial); de la misma forma, uno de los premios que consiguieron en la Iniciativa Ecuatorial, con ese reconocimiento se les abrieron muchas pruebas en el mundo del turismo.

Mejores oportunidades de futuro

El mejor beneficio que han conseguido con este proyecto es poder ofrecerle a sus hijos un mejor futuro. El impacto ha ido directamente a estas familias, han conseguido que sus hijos vayan a las universidades, y conseguir una preparación académica, al final de su preparación entran dentro de la empresa en las diferentes áreas, si bien el servicio que aportan los trabajadores es de alto nivel, además su empresa tiene unos trabajadores que se esfuerzan por eso han conseguido un alto nivel de calidad.

Yolanda Caamal es la mayor de siete hijos, licenciada en idiomas, su lengua natal es el maya, pero en educación básica aprendió el español y posteriormente en la universidad aprendió francés e inglés. En este pueblo es fácil conseguir mujeres que se cierran en su mentalidad, estudian bachillerato y luego van y se casan, al parecer la mayoría de ellos solo piensa en dos oportunidades, trabajar o casarse, como si la vida no ofreciera más oportunidades. En estos últimos años y con el apoyo internacional han logrado conseguir que las personas de la región se preocupen por su educación superior.

El padre de Yolanda, que en la actualidad es uno de los socios de Community Tours Sian Ka´an, en su pasado fue campesino y apicultor, cosechó maíz, pitahaya y frijol. Las mujeres mayas son reconocidas por ser excelentes anfitrionas, en la visita de los representantes de la COP13 que han visitado la Zona Arqueológica de Muyil, ellas se encargaran de preparar los alimentos que disfrutaran mientras se desarrolla la cooperativa de ecoturismo.

Yolanda es una hija ejemplo, sin importar cuan atareada este su rutina semanal, todos los fines de semana va a ayudar a su padre, es una forma de agradecerle y al mismo tiempo nutre sus conocimientos, lo que aprenden estos fines de semana de seguro algún día lo van a necesitar. También se mantiene lejos de algunas costumbres de la comunidad, aún no ha llegado su momento de casarse, a pesar de la insistencia de sus vuelos, y, aparte de su trabajo, continúa estudiando para obtener la certificación de la Secretaría de Turismo.

Compártelo en tus redes sociales y no dejes de comentar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *